El aluminio presente en los antitranspirantes altera el microbioma humano ( la colonia de bacterias que vive sobre nuestra piel). A mayor uso de antitranspirante con aluminio, mayor aumento de las bacterias que vivien en la axila y que producen la fermentación que dan el característico olor a rancio, a sudor. Estas bacterias se llaman: Actinobacterias. Se empoderan con el aluminio.

Por eso es cuento de nunca acabar con los antitranspirantes. Es como cuando tomas un antibiótico y este elimina la infección pero también barre con la flora bacteriana necesaria para nuestra buena salud intestinal.

Un grupo de investigadores de Real Clear Science realizó un estudio para analizar por qué a medida que se usaba más antitraspirante con aluminio, el olor axilar era más bravo. Encontraron que el aluminio mata a las bacterias que causan menos olores (Firmicutes y Staphylococcus) dando lugar a bacterias que producen olores más desagradables”. *

Los clientes de immi desodorante nos han reportado una disminución en la intensidad del olor a sudor bajo sus axilas incluso cuando no se ponen desodorante. El acido laurico presente en el acete de coco ingrediente activo de immi, más la acción del aceite esencial de lavanda, poderoso bactericida, trabajan juntos para eliminar las Actinobacterias, para debilitarlas, no para hacerlas mas fuertes. Misterio resuelto!