Cada nueve minutos se detecta una mujer con cáncer de mama en México, hay muchos factores de riesgo, perfectamente detectados, que indican la posibilidad de padecer esta enfermedad: los antecedentes familiares (es decir si tu madre o tu abuela lo padeció), la edad en la que te llegó el primer periodo menstrual, el uso de anticonceptivos orales, la edad, la obesidad, la vida sedentaria, fumar, ingerir bebidas alcohólicas con mucha frecuencia, etc.

Sin embargo, existen una serie de factores sobre los cuales hay lo que se dice “resultados no concluyentes”  porque la comunidad científica mundial no ha podido llegar a un acuerdo.

Uno de estos factores es la exposición continua a químicos tóxicos en los productos de aseo personal o de la limpieza del hogar.

Y aquí es donde aparece el aluminio, presente en los anti transpirantes como ÚNICO químico a evitar, cuando en realidad existen otros “en la sombra” y de los cuales sabemos muy poco.

Químicos presentes en los anti transpirantes

Se dice que es totalmente falso que el aluminio provoque cáncer de mama. Nosotros no podemos discutir los resultados científicos, sin embargo, toda persona que busca llevar una vida anti cáncer en cualquier parte del mundo renuncia al uso de este producto. No digamos las mujeres sobrevivientes de cáncer de mama que llevan hoy un estilo de vida LO MÁS LIBRES DE QUÍMICOS TÓXICOS POSIBLES.

El cloruro de aluminio es el ingrediente activo del 99% de las marcas anti transpirantes que encontramos en el mercado, pero hay otros ingredientes que pueden ser tóxicos o pueden ser considerados como “seguros” por las autoridades sanitarias. Estos componentes se acumulan en el organismo a un ritmo mayor de lo que tu cuerpo es capaz de asimilar.

3 químicos presentes en los anti transpirantes

El aluminio

Compuestos de aluminio se usan como ingrediente activo en los antitranspirantes. Estos compuestos forman una cubierta temporal de los conductos del sudor; ésta cubierta impide que el sudor fluya a la superficie de la piel. Algunos estudios sugieren que los compuestos de aluminio, los cuales se aplican frecuentemente y se dejan en la piel cerca del seno, pueden ser absorbidos por la piel y causar efectos parecidos a los del estrógeno: efectos hormonales.

El estrógeno tiene la capacidad de fomentar el crecimiento de las células de cáncer de seno, algunos científicos sugieren que los compuestos de aluminio en los anti transpirantes pueden contribuir a la formación del cáncer de mama.

Los parabenos

Son un conservador que permite que los ingredientes en el envase permanezcan sin descomponerse el suficiente tiempo entre su fabricación, su almacenaje, distribución, venta más el tiempo que el consumidor lo conservará en su hogar hasta que termine de usarlo y lo deseche.

Los parabenos son eficaces frente a hongos, levaduras y bacterias. Los parabenos o parabenes (derivación de la palabra inglesa parabens) son un grupo de 6 conservantes. Su nomenclatura química es “éster de para-hidroxibenzoico” y contiene metanol, etano o propanol.

Los parabenos pueden ser identificados fácilmente por nombre: metil parabeno, propil parabeno, butil parabeno o bencil parabeno. En la Unión Europea aparece con los nombres: E 214, E215, E216, E218 y E219. En los cosméticos los podemos encontrar bajo estos nombres: benzoato de sodio, sodium y amonium y el más popular laureate de sulphate.

Los parabenos son sustancias orgánicas que se pueden encontrar en los arándanos (los parabenos orgánicos se metabolizan correctamente al ser ingeridos), pero el 90% de los parabenos que se utilizan son sintéticos, es decir, han sido sintetizados artificialmente y no tienen un origen orgánico.

Los parabenos se utilizan desde 1925 como conservantes cosméticos en dentífricos, cremas, desodorantes, champús, cosmética infantil, geles, lubricantes, tónicos, maquillaje, laca de uñas. También se utilizan para conservar bollería, comida precocinada, refrescos, salsas e incluso carne fresca. Algunos productos farmaceúticos como jarabes para la tos, antiácidos, funguicidas vaginales, antibióticos y composiciones de paracetamol e ibuprofeno.

La alerta sobre los parabenos se desató en el 2004 cuando se realizó un estudio (llevado a cabo por oncólogos en la University of Reading, en Edimburgo) con tejido cancerígeno en el que saltó la alarma por primera vez, ya que en el 90% de las muestras analizadas procedentes de pacientes con cáncer de mama se habían encontrado trazas de parabenos.

Después de varios estudios posteriores, no se ha arrojado ninguna conclusión sobre cómo afectan los parabenos al desarrollo del cáncer de mama, aunque algunos científicos apuntan a que los parabenos tienen una acción que imita a los estrógenos (hormonas sexuales, esteroides) y esto podría contribuir al desarrollo de los tumores cancerígenos. Por otro lado, diversos estudios han concluido que los parabenos son bien absorbidos por el tracto intestinal y perfectamente eliminados en la orina, pero cuando la piel los absorbe (cuando se usan externamente) parece que su eliminación no es tan sencilla y rápida. Afortunadamente cada día hay más productos con la leyenda “Libre de parabenos”.

Los parabenos se usan industrialmente sin ningún reparo, no se estudian los efectos que tendrán estos compuestos a largo plazo, en diferentes estados de salud, en grandes cantidades o en combinación con otros compuestos químicos.

Al igual que en muchos otros casos, la industria y el consumo exige un ritmo de producción que hace que los productos se vendan sin el suficiente tiempo de estudio y sin tener en cuenta muchas variables.

El triclosán

Es un potente agente antibacteriano y fungicida. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) acaba de poner “el dedo en la llaga” el mes de diciembre del 2013 sobre esta sustancia química. Se le “acusa” de ser un posible irruptor hormonal y lo más peligroso es que está haciendo más fuertes a las bacterias, de tal forma que los antibióticos ya no hacen el mismo efecto sobre los humanos.

El triclosán es la sustancia química presente en todo producto que pueda presumir de ser anti bacterial. Y como es precisamente la bacteria que causa el mal olor lo que busca eliminar cualquier anti transpirante o desodorante, es un ingrediente importante y presente en este producto de uso diario.

Existe, además, una seria preocupación en cuanto a su peligrosidad en el medio ambiente ya que el triclosán es uno de los químicos que se encuentra con más alta concentración en las aguas  residuales que son eliminadas por las tuberías. Los residuos del triclosán representan un peligro para la vida acuática y un riesgo potencial para los ecosistemas.

¿Cuál es la manera de estar protegidos ante este químico? es muy sencillo: evita comprar todo aquello que diga en sus etiquetas “antibacterial” o “antimicrobial” pues está hecho con triclosán o triclorban. Este químico es añadido a pastas dentales, geles, jabones, cosméticos, champús, tablas para picar, tapetes de yoga, cepillos dentales, ropa de cama, etc.

La recomendación que se está dando para estar LIMPIO es usar agua caliente con jabón para lavar manos y cuerpo.

Por supuesto hay que usar jabón libre de triclosán y que no diga ANTIBACTERIAL. Porque nuestros gobiernos no nos protegen contra estos químicos tóxicos presentes en la gran mayoría de los productos de aseo personal que consumimos, quizás la mejor respuesta es la de Natalia Eres Charles, médica oncóloga:

Pero así es nuestro sistema médico -que no los médicos-, sesgado en cuanto a la información que no provenga de revistas estrictamente médicas. Un sistema médico incrustado en un sistema político que protege a la población de ‘alarmismos innecesarios´, incrustrado también en un sistema social -nosotros los ciudadanos- que se resiste a tomar las riendas de su salud de manera responsable, sensata y constructiva”

Hay más químicos presentes en tu antitraspirante, pero de ellos hablaremos en un capítulo aparte. Mientras tanto te invitamos a ser pro activo en el cuidado de tu salud y no víctima pasiva de la ola de químicos tóxicos que invaden los productos de aseo personal disponibles en supermercados y farmacias.

¿Quieres que estos 3 químicos presentes en los antitraspirantes estén en contacto diario con tu piel? comparte este artículo a través de tu red social favorita.