En septiembre se cumple el aniversario del proyecto IMMI, en Galilea 2000 A.C me pidieron que el desodorante que preparaba en mi casa para el uso de mi familia, lo hiciera producto con causa para ayudar a las inacabables necesidades de los enfermos con cáncer del albergue.
Cuando dije que si ( luego de resistirme un poco ) nunca imaginé en la que me estaba metiendo. Trabajamos hombro con hombro Montse Casas ( Directiva de Galilea) y yo en todo lo que fue el desarrollo del producto: nombre, logotipo, imagen, diseño, etc.

Fueron meses muy intensos… aquí en las fotos podrán ver los bocetos, primeros envases e incluso el primer logotipo de IMMI con el que salimos a la venta en marzo del 2013.

Digamos que darlo a luz nos llevo 6 meses. Todo ese tiempo contamos con las porras y ánimos de Maru Casillas y de Julieta Cervantes… así como de los enfermos del albergue quienes posaron para las primeras fotos y videos de Proyecto IMMI.

El trabajo comenzó a multiplicarse y algo que comenzó preparándose en la cocina de mi casa, muy pronto tuvo que emigrar a un pequeño pero muy bonito laboratorio por el rumbo del Estadio Omnilife. Lo mas lindo de toda esta historia no es solo la ayuda que IMMI Desodorante ha podido acercar a estos hermanos nuestros que sufren doble : pobreza y cáncer; sino todos los “ángeles” que han cobijado hasta hoy a esta solidaria cadena de favores. Sin ellos este proyecto de ayuda no hubiera sido posible…de verdad!

Pienso que al final todos salimos beneficiados…los que usan IMMI porque ahora ya hay muchas personas que no están usando antitranspirante con químicos tóxicos en ellos y en sus hijos, así como los enfermos que son mas de 100 seres humanos que sienten que no están solos y que están recibiendo apoyo económico para todo lo que el cáncer les demande… pero también un programa de apoyo emocional, físico, psicológico y espiritual precioso a cargo de Julieta Cervantes, Montse Casillas y Ambar quienes conviven todos los días en Galilea con los beneficiados de IMMI.

IMMI Desodorante no es perfecto, y ha causado irritación en algunas personas con piel sensible. Afortunadamente no son la mayoría. Quienes no hayan tenido una experiencia feliz con IMMI les pido de verdad una gran disculpa! Seguimos trabajando en investigar cómo podemos solucionar esto. IMMI no tiene ningún químico que ayude a revertir la irritación que provoca el PH tan alto del bicarbonato presente en su fórmula. De verdad cada axila irritada o manchada me llena de gran preocupación.

Por ultimo solo les quiero decir ¡GRACIAS! A Montse Casillas por idear hacer de mi desodorante casero un producto con causa; aportar el nombre de IMMI y por todos los meses de incansable y creativo trabajo para echar a andar este proyecto de ayuda. A Yadira Caballero mi incansable compañera en esta aventura , trabajar a su lado me produce paz y alegría…todos los días prepara muchísimos desodorantes, hace cuentas y además se da tiempo para visitar a los clientes! A todos los “angeles” de IMMI: Ricardo Villar, Marta Obregón, Pablo y Mariana Moreno, Martha de la Mora, Cristy Vargas, Tania Ruiz, Erika Adriaensen, Ana Katya Dominguez y a la Fam. Mercado…híjole! me sentí como en Los Oscares…espero no se me olvide ninguno!

A los comerciantes por abrirle sus puertas y darle espacio al exhibidor de IMMI; a los clientes que lo han comprado y recomprado; a todas las personas que me ayudan a venderlo entre sus conocidos y que muchas de ellas han logrado ventas superiores a las de los comercios! A TI ! que le has dado “Me gusta” a esta página y que la sigues todos los días.

A mi esposo y a mis hijos a quienes les he restado atención en los últimos 12 meses pero a quienes les prometo que haré lo posible por regresar a la “normalidad” una vez que este producto con causa aprenda a caminar por si mismo.


Y por ultimo a mi mamá de la tierra que es quien inspira todo este esfuerzo: valiente guerrera que perdió su lucha contra el cáncer y a mi mamá del cielo, a “IMMI” que abraza y cuida con cariño a sus hijos mas pequeños.