En abril del 2014, Gaby Castro Raya me escribió un correo: alguien le había regalado IMMI desodorante, ella estaba feliz usándolo y quería ayudarnos a vender.

Gaby tenía cáncer de mama, me dijo que recibía muchas visitas y quería ayudar a la causa.
Lamentablemente no pudimos concretar una cita, ella se fue a Los Cabos (a “cerrar el círculo” dijo) en donde desafortunadamente al llegar tuvo una caída porque el cáncer ya estaba en sus huesos.

Regresó al “Spa” (así le decía al hospital) y sin pensarlo dos veces me lancé a conocerla.


De todo lo que hablamos hay algo que quiero compartir.


Le dije: “Gaby, he estado tan llena de trabajo con Proyecto IMMI, que ya no tengo tiempo para platicar con Dios”. Me respondió: ” No te preocupes, tu sigue trabajando y yo rezo. Esa va a ser mi aportación”.

Después me regaló este llavero con el que sellamos nuestra “sociedad”. Esa fue la única y la última vez que la vi.


Esta gran guerrera falleció semanas después de mi visita, confío en que desde el cielo siga apoyando la causa de Proyecto IMMI y de los enfermos con cáncer de Galilea 2000 A.C.